lunes, 20 de abril de 2009

Desde el taladro que mueve un cocodrilo a la persiana para evitar que entren goles


¿Creen que en el mundo ha podido existir alguien con la imaginación suficiente como para idear un mecanismo que permita cerrar desde la cama los grifos que gotean o crear una bicicleta que ayude a hacer las tareas domésticas? La respuesta a esta pregunta es afirmativa y el inventor de estas estrafalarias ideas fue Ramón Sabatés, el dibujante que creó más de mil "inventos del TBO", una sección humorística fija del semanario de historietas 'TBO', donde se recogían creaciones estrafalarias, a veces sumamente complejas, y todas ellas ideadas con una finalidad banal.

Desde los años cuarenta, varios dibujantes se encargaron de describir estos inventos. Primero fue Nit, luego Tínez, Benejam, Francesc Tur y, finalmente, Ramón Sabatés, en los años sesenta.

Casi cincuenta años después, esta mítica sección ha vuelto a la actualidad gracias al libro, 'Los últimos inventos de Ramón Sabatés' (Viena Edicions), en el que el periodista Jordi Garriga y el diseñador Jordi Freixes rinden homenaje al prolífico autor catalán, fallecido en 2003, y 'alter ego' del famoso profesor Franz de Copenhague.

En este volumen se repasa la larga trayectoria del dibujante y se reproduce la colección de inventos no publicados que Sabatés ideó en los últimos años de su vida, cuando, injustamente olvidado y acogido en un asilo, tuvo que volver a coger el lápiz para lograr unos ingresos extras que compensaran su exigua pensión.

La colección de sus últimos 55 originales fue adquirida en 2001 por el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Barcelona, que acudía en ayuda de su compañero de profesión, ya que Sabatés era, además de dibujante, perito mecánico, el equivalente a los actuales ingenieros técnicos.
Propuestas imposibles
Aunque la memoria colectiva asocia la expresión "ser un invento del TBO" a una idea disparatada o extravagante, imposible de llevar a cabo, Sabatés se mantuvo en desacuerdo con esta fama y, a lo largo de su vida, siempre sostuvo que "todas" sus creaciones funcionarían si fueran realmente construidas.

De hecho, se conocen al menos tres "inventos" que saltaron de las páginas a la realidad. Dos de ellos los ideó en la etapa en la que trabajaba para el 'TBO' (una máquina de cortar puros y un dispensador automático de postales). El tercero era una mini-grúa que servía para recoger pañuelos caídos al suelo, una creación que construyó junto a Juan Pablo Losada, uno de sus admiradores.

En este libro recopilatorio, los seguidores de Sabatés volverán a reencontrarse con algunas de sus ideas más conocidas, como una máquina que hace masajes aprovechando el concierto de un pianista; un taladro activado por los movimientos de un cocodrilo hambriento encerrado en un tanque; un instrumento que sirve para arrancar el rabito de las cerezas y que se activa al bajar por un tobogán; o una persiana automática que evita que a los porteros de fútbol les metan goles.

Se trata de sistemas que, aunque poco ortodoxos, lograron provocar la sonrisa de los lectores y aficionados al mundo del cómic que ahora tienen una nueva ocasión para recordar estos estrafalarios inventos.