sábado, 5 de septiembre de 2009

Mexicano el mas creativo de America Latina


Hay al menos 200 mil inventos mexicanos registrados o patentados; los apoyos gubernamentales son pocos

Lo que inició debajo de la cama, con una lámpara entre las sábanas o en el cuarto viejo de la casa, ahora es tangible.

Para algunos, la imaginación es un modus operandi. Es la realidad de los inventores, donde crear es casi un método de generación espontánea y donde los sueños nunca fueron tan reales.

Son los genios, los inventores mexicanos, que entre casualidades, necesidades y experiencias personales han creado y lo han hecho público.

Una estufa ecológica, un dispositivo para ahorrar gasolina, un bastón con sensores para invidentes, un alcoholímetro portátil, un cinturón volador, son sólo algunos de los ejemplos de lo que los “genios mexicanos” son capaces de realizar.

Lo que para algunos es sólo ciencia ficción o una realidad que se refleja en las historias de Einstein o las teorías de Newton, para otros son las herramientas básicas para crear.

De acuerdo con datos del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), hay al menos 200 mil inventos mexicanos registrados o patentados, pero a decir de las autoridades del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), aún estamos lejos, “por capacidad económica o ignorancia” de registrar 100 por ciento de los inventos.

Están entonces condenamos a vivir en el anonimato.

Pero hay historias que sí se conocen. La de Héctor Fernández García es una de ellas. Pasante de ingeniería y oriundo del Estado de México, inventó un dispositivo para ahorrar hasta 30 por ciento el consumo de gasolina. Se trata de un cuerpo cilíndrico de acero que se coloca fácilmente cerca de los inyectores de cualquier vehículo y su tiempo útil de vida es de diez años. Este dispositivo trabaja con flujo y presión, y puede ser calibrado manualmente para que ahorre entre 1% y 30% del combustible.

Su proceso es la historia perfecta, produjo su invento y acudió a patentar con el nombre de “El economizador de combustible” ante el IMPI. Lo mejor para él es que su creación ya se está comercializando en establecimientos en el estado de México.