sábado, 15 de agosto de 2009

detector de alcohol adulterado




Un ingeniero español inventa el primer detector de alcohol adulterado.
La mayor parte de los hosteleros lo niegan e incluso hay quien dice que se trata de una leyenda urbana. Sin embargo, más de uno ha pasado por la mala experiencia de levantarse con una resaca funesta después de haber tomado, la noche anterior, el mismo número de copas que el fin de semana anterior y (supuestamente) de la misma marca. El garrafón, garrafa o garrafonazo es el nombre popular que recibe la práctica fraudulenta de adulterar bebidas alcohólicas con otras de peor calidad, para vender más copas aprovechando la cogorza general que suelen llevar los clientes a altas horas de la noche.
Los que se han dedicado a estudiar el fenómeno del garrafón, como la Comunidad de Madrid, aseguran que se trata de una práctica residual. Sin embargo, otros estudios como el del portal de ocio Esta Noche Madrid sostienen que el garrafón está extendido en el 40% de los locales de copas de la capital. De otras provincias no hay datos disponibles.
Real o no, la sospecha parece suficiente para que un diseñador e ingeniero llamado Emilio Alarcón haya desarrollado el Garrafonix. Bajo este singular nombre de guerrero galo se oculta el primer detector electrónico de alcohol adulterado. El invento aún está en fase de pruebas y su comercialización ha sido adquirida en exclusiva por la web de gadgets y regalos tecnológicos Curiosite, que espera comercializar los primeros Garrafonix en el plazo de unos meses. Tarde ya para las fiestas de verano, pero muy a tiempo para los cotillones.
El Garrafonix es un sensor del tamaño de un rotulador grueso y su funcionamiento es sencillo. Se retira la tapa que protege al sensor y se sumerge la punta en la copa que queramos analizar. El dispositivo sólo funciona con el licor puro o, a lo sumo, mezclado con agua o hielos, así que hay que medir la pureza de la bebida antes de combinarla con el correspondiente zumo o refresco. Pasados 20 segundos, la pantalla LCD del artilugio nos dice si el brebaje es de la marca que hemos pedido, así como su porcentaje de pureza. Si el alcohol no se corresponde con lo que debiera, la pantalla muestra la palabra ‘garrafón’ seguida de una explícita calavera con dos tibias.
De momento, Garrafonix es capaz de identificar las marcas Johnny Walker, JB, DYC, Pampero, Brugal yHavana Club. En próximas versiones, su creador espera programar el sensor para que reconozca la composición química de más de 20 conocidas marcas, principalmente de ron, whisky, ginebra y vodka.

“Nada es perfecto en la naturaleza la muestra es nuestra presencia” (Abel Desestress)