lunes, 13 de octubre de 2008

Logran teletransportar partículas de luz


Inventos que cambiaron el curso de la humanidad।

Lo hicieron con fibras ópticas dispuestas en caños bajo el río Danubio y, por aire, con microondas. Esto permitirá en el futuro fabricar supercomputadoras y revolucionar las comunicaciones.
Desde el invento de la rueda, los seres humanos han tratado de mejorar sus medios de transporte. Incluso, se ha pensado en la idea de aparecer en otro lugar sin moverse demasiado. Con tan sólo desmaterializarse en un punto y reconstruirse en otro. Hasta ahora esa idea está lejos de lograrse, pero al menos ya se pudo realizar teletransportación o —como dicen los científicos— teleportación de partículas de luz a 600 metros de distancia.
El resultado se consiguió en Austria. El escenario fue el río Danubio, a la altura de la ciudad de Viena. Significó que la humanidad ya cuenta con capacidad tecnológica para practicar teleportación a grandes distancias y con eficiencia. Por fuera del laboratorio de los científicos.
Con varios años de estudios por detrás, el experimento —que se difunde hoy en la revista especializada Nature— fue desarrollado por un grupo de 7 investigadores del Instituto de Física Experimental de la Universidad de Viena. Uno de los líderes del equipo es Anton Zeilinger, a quien llaman "Mr. Beam" (un apodo que juega con el nombre del protagonista de la comedia británica Mr. Bean y con la palabra 'rayo' en inglés).
Cuando los científicos hablan de teleportación, se refieren a la transferencia de propiedades claves de una partícula a otra sin un vínculo físico. Una de las posibles aplicaciones de estos estudios es el desarrollo de computadoras más rápidas o de mejores redes de comunicación.
Hasta el momento, la teleportación se había logrado dentro de las paredes de los laboratorios. Pero Zeilinger usó una red de fibra óptica de 600 metros tendida en un túnel, que va por debajo de las márgenes del río Danubio. Esto implicó someter la prueba a cambios de temperatura y otros factores ambientales.
Además, por encima del río, se estableció un canal clásico de microondas con un modulador electro—óptico rápido. Por esta vía, se logró transferir propiedades de las partículas de luz (fotones) entre dos laboratorios, que llamaron Alice y Bob, ubicados en cada margen del río.
"El objetivo de la teleportación era lograr que en la orilla derecha del Danubio apareciera un objeto idéntico, preparado en el mismo estado que aquel que estaba en la orilla izquierda", explicó a Clarín Juan Pablo Paz, del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.