lunes, 25 de agosto de 2008

GPS portátil


Uno puede pensar, juzgando por lo que ve en las tiendas (o incluso en los anuncios de teletienda de altas horas de la madrugada), que estamos en una de las épocas más prolíficas a la hora de poner en el mercado todo tipo de productos que nos prometen que las nuevas tecnologías nos van a hacer la vida más fácil por unos pocos euros.

Sin embargo, sólo hay que mirar algo más de cien años atrás para ver que en aquel entonces, con una revolución industrial en pleno apogeo, la burguesía era también bombardeada con mil y un cachivaches destinados a hacerles la vida más fácil... aunque con un precio algo más caro en comparación. Repasemos algunos de estos artilugios.

El primero es el primer GPS portátil: una especie de reloj de pulsera en el que se introducía un mapa en forma de rollo de papel que podíamos ir avanzando manualmente. Ni te decía por voz dónde tenías que ir, y sólo sabía darte la ruta que llevabas puesta, pero en aquel momento, suponemos que fue lo más parecido a un "Tom Tom".